¿Por qué será tan difícil el amor? A veces creo que me tomará siglos encontrar a la chica adecuada, con la que pueda subirme a mi nube voladora y soñar en un mundo ideal. ¡Pavadas! Hoy volví a fracasar. Priscila me dijo que no. No quiso ser mi novia (Carita triste). Sin embargo, no todo es tan malo, dentro de cinco minutos me visitará mi compadre Francisco. Según él, ya es tiempo de que conozca el gran secreto del gato y las siete vidas. Se acabaron los intentos frustrados para conseguir princesa. Él tiene el secreto.- Para conquistar a una mujer debes ser como un gato, me dijo Pancho, arqueando levemente la ceja, antes de prender su cigarrillo. (No, mi amigo no está loco. Así que algo de lógica debe de tener lo que me intenta decir).
- ¿A qué te refieres?, pregunté con bastante curiosidad.
- Los gatos tienen siete vidas, así dice todo el mundo. De igual forma, existen siete cosas que no debes hacer cuando estás gileando con una flaca. Si cometes uno de esos errores, te irán descartando. Bueno, y si haces las siete maldiciones con una misma mujer, ya debes echarle tierra. Jamás te verá como alguien para estar.
- ¿Y cuáles son esas siete cosas que debo tener en cuenta?
Francisco soltó una pícara sonrisa y empezó con su relato.
1. Sigilo felino: Cuando un gato caza a su presa, no se anuncia. La toma por sorpresa, sin dejarle opción a escapar. Lo peor que uno puede hacer es preguntar con cara de galán de cuadra, ¿te puedo dar un beso? ¡Jamás! Ataque sorpresa, letal, preciso. Un leve movimiento de cabeza cuando la atmosfera se pone romántica y listo. El beso se concretó. La chica no tuvo tiempo para pensar en el asunto, simplemente recibió el gesto de amor. No dejemos dudas. Las mujeres piensan mucho las cosas.
2. El gato con botas: La elegancia de sus botas y su vestimenta conquistaron a todas las mininas. Una mujer es determinante en su primera impresión, examina al pretendiente de pies a cabeza, deteniéndose sin que él se percate en su calzado. Los zapatos o zapatillas bien cuidadas, de un estilo propio y singular, llaman bastante la atención de las féminas. Ellas fueron las que inventaron el mito de que si uno es zapatón también es…Así que es casi un suicidio del amor a florecer, aparecerse en una primera cita con un calzado espantoso. Nos descartan en una. ¡Mucho cuidado con eso! A su vez, nunca descuiden su aliento. Siempre con buen olorcito y unas mentitas.3. Gata celosa: Prefiero pelearme con un tigre o un león, que con una gata, hirviendo de celos y sed de dolor. La técnica de sacarle celos a la chica que nos gusta para que nos dé más importancia, sinceramente, no sirve para nada. Me explico: Perder el tiempo hablándole a la chica que nos atrae, sobre otra mujer, es una técnica que solo nos manda por la tangente. Créanme, las mujeres son bastante perversas en ese asunto. Al principio todo sale bien y uno cree que la chica especial ha comenzado a sentir celos, pero mentira, todo está ligeramente calculado, ya que al pasar los días, si uno persiste con esa artimaña, terminará cansando a la chica, perdiendo toda posible oportunidad. Recuerden, con una mujer, el tiempo es oro.
4. Bolas de lana: A los gatitos les encanta jugar con una bola de lana y si son dos, mucho mejor. Si una noche de tragos o cualquier otra situación, nos lleva al primer encuentro sexual con una mujer, hay dos detalles que uno debe tener en cuenta para no causar una mala impresión. La mejor parte para incentivar a una dama, son sus pechos. Please, no seamos egoístas y busquemos nuestro propio placer. Debemos quedar como verdaderos galanes, así que dediquémonos a besar, acariciar, oler, tocar, esas dos montañas que sobresalen del cuerpo de una hija de afrodita. Si de golpe nos mandamos con el trasero u otra parte del cuerpo, tengan por seguro que la chica en esos momentos dirá para sí misma: “Ahí viene el toro loco, otro simio descontrolado”. Nada de simios. Seamos gatos.
5. Visión felina: Un gato analiza cada parte de su presa, cada músculo y detalle. Si no eres observador, nunca conquistarás a una dama. Una mujer comunica con cada parte de su cuerpo, caminar y atuendo. Debemos comprender todo mensaje oculto de su mirada, cada acertijo subliminal de su rostro. Unos labios bien decorados con un brillo especial, solo aparecen en una boca que quiere besar. Ganarse ese beso, depende de uno.
6. ¡A que te aruño!: Dicen que los gatos, cuando nadie los ve, danzan al compás del sonido de la noche. Si no sabes bailar, jamás invites a esa chica especial a una discoteca, y menos si todavía no estás seguro de que le gustas. Recuerden, siempre ronda los caimanes y a casi toda mujer, le deslumbra aquel caballero de habilidades rítmicas. Are we human, o are we dancers? Si no somos buenos bailarines, optemos por un café, eliminemos a la competencia. Cuando el premio no está asegurado, no lo arriesguemos.
Quedé totalmente sorprendido. Había visto la luz en los siete puntos de Francisco. Desde ahora, seré un gato en el amor. Buscaré con paciencia a mi gatita, y una vez que encuentre a la correcta, no me rendiré hasta ganarme por completo su corazón.
Jhonnattan Arriola