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martes, 24 de abril de 2012

Parece que se equivocaron

No es objetivo. No es inmortal. No es tangible. No es veraz. No es presente, ni pasado, pero en ocasiones, es futuro.

No piensa. No cree. No quiere. No existe. No está, ni estará. Pues parece que se equivocaron al crearlo, al pensarlo  y compenetrarlo en una vaga identidad.

Ríe y piensa, pero jamás concluye. Parecen que se equivocaron cuando los pinceles pintaron los bocetos que estaban con un borrador encima. A veces abrimos las ventanas y dejamos escapar el alma, atrapada y siniestra, pero al fin de cuentas, es nuestra.

No vale la pena actuar, pero a veces siente que es el mejor. Todo se oculta, y por ratos se destapa; pero nunca se sabe. Nunca.

Parece que se equivocaron al señalar el sol. Ama la luna y también el cielo cuando hay una sola estrella. Sonríe por todo, llora por nada. Camina descalzo y anda con sombrero. Encierra sus ideas porque no le gusta compartirlas. Egoísta, hasta el cansancio, e inmune a cualquier sentimiento de culpa.

Las luces lo conducen a casa, y su mente, a lo verdadero, a lo intenso. Muchas veces en las alturas, y otras, atrapado en un suave subsuelo. Parece que se equivocaron al hablar de distancias o caídas volátiles. Uno llega a las nubes con un solo suspiro, sin influencia externa o ticket de avión.

No calza, no camina, ni respira. Muchas veces patina en interiores y recorre ideas consumidas por colillas coleccionadas en un viejo bolsillo.

Se despide, pero jamás saluda. Piensa con el estómago vacío y con un solo latido en el pecho. Convive pero no acompaña. No está solo. No refleja. No sigue. Parece que se equivocaron al abrirle un camino cuando tenía en frente dos riachuelos en busca de una cuenca más amplia.

En la calle, en la sala, en el techo, en el bosque, pero nunca en el aire. Descendiente, heredero y cobarde. Parece que se equivocaron al pronunciarlo, porque nadie sabe, en realidad, cómo deletrearlo.

Hablo de ti. Hablo de mí. Hablo de él. Hablo de ella. Hablo de eso. Averígualo. En tus ojos está la respuesta.








miércoles, 3 de agosto de 2011

Buenos días dinosaurio / Buenas tardes tiburón

Sigue con tu camino, caminante perdido, quizá las flores que ayer recogiste volvieron al sombrío lugar donde las lágrimas y el perdón tienen un significado que ya habíamos conocido.

Sigue con tu camino, caminante perdido, las cartas que ayer escribiste fueron pulidas y maltratadas por las manos hermosas que alguna vez pensaste haber obtenido.

Sigue con tu camino, caminante y amante perdido, las holgazanerías de ayer murieron al ver que la vida giraba sin un eje fijo donde hacías relucir tu protagonismo falsamente construido.

Sigue con tu camino, enamorado caminante perdido, el capítulo inconcluso por fin llego a la realidad de los sueños que siempre odiaste pero hoy se presentan con formalidad.

Sigue con tu camino, camina y camina, caminante perdido, mañana crecerán las riendas que unen tu destino, casual y confuso, pero a fin de cuentas, sigue siendo tu destino.

¿Valdrá la pena seguir con mi camino?
(...)

Tú, foráneo adicto a un no para nadie infinito, caminas en línea recta y de a poquitos se te cuela el alma en tantos trozos de piedras pulidas, déjale a la madre duda tus preguntas.

Dile que te esperan los dinosaurios, están en la esquina, te buscan. Corre que se van.

Así pasa cuando sucede me dice, qué más da.

Al fin de todo, nunca es fácil respirar. Silencio /Respira.
Click Clack, no entienden.
Luces, más luces.
No es necesario que entiendas, que entiendan, a decir verdad mucho no importa, así te va. Respira. Respiro.

Si preguntan, no responderás ¿entiendes? Es inercia o mecánica, no sé.
Si no preguntas, si no preguntan, probablemente tampoco responderé, nuevamente es inercia o mecánica, yo qué sé.

Sí, complejo y complemento.

Chau.
Que te cuiden los dinosaurios que te esperan en la esquina.

(Me he muerto, dice el caminante)

Por si te hace falta: dejo todo el conglomerado de besos en mi cajón.
Sí, respira que respiro.

Ahora que lo pienso, mejor que también me lleven los dinosaurios, para no sentir.

Después de todo ya estoy cable a tierra.




- Jennyffer Salazar