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martes, 12 de julio de 2011

Memorias de un viejo sueño

He tenido la suerte y el orgullo de ser por más de un año, miembro de este blog, donde he publicado diversas historias, recibiendo críticas de todo tipo, que me han ayudado a mejorar y a conectarme de una manera bastante personal con los lectores. Desde muy pequeño he tenido el sueño de ser un escritor, y bueno, después de muchas noches de inspiración y dedicación, por fin lo he conseguido.

Tengo el agrado de invitarlos a todos ustedes, queridos lectores de Nada en común a la presentación de mi primera novela “Memorias de un viejo sueño”. Este jueves 14 de julio a las ocho de la noche en el Centro Cultural la Noche de Barranco, se llevará a cabo el evento. Cabe destacar que la entrada es libre y que la novela se venderá en esa ocasión a treinta soles. A partir de esa fecha, se podrá encontrar el libro en las diversas librerías de lima. Lleva el sello Calcomanía de la editorial Mesa Redonda.

Todo comenzó un nueve de julio del 2008, dos días después de mi cumpleaños, decidí aventurarme en este proyecto. Hubo sus momentos difíciles, en los cuales pensé dejarlo todo, pero seguí para adelante, y un año después ya tenía la novela terminada. ¿Y ahora qué? Me pregunté con algo de temor. Felizmente conocí en la Biblioteca Nacional a Harold Del Águila, una increíble persona, que sin dudar, se convirtió en uno de mis mejores amigos y en mi editor personal, llenándome de confianza, alentándome a seguir mi sendero. Y así, sumado al apoyo incondicional de mi familia y de los buenos amigos, en el 2010 llegó el momento de postular a las editoriales, con un poco de temor empecé a enviar y a dejar mis manuscritos. Fue tan grato recibir buenas críticas. Principalmente de Mesa Redonda.

Bueno, a dos días de que nazca mi hijo de varias páginas, quería compartir mi alegría con ustedes e invitarlos a la presentación. Todas las personas que se dan un tiempo en leer este blog, son parte importante de mi vida…de mis memorias de un viejo sueño.

Jhonnattan Arriola

viernes, 28 de mayo de 2010

Mi fantasía ligada a tu realidad

Dicen que existe un mundo paralelo al de nosotros, un mundo del cual nadie es capaz de escapar, un mundo donde nuestras fantasías se hacen realidad, un mundo en el que contigo deseo estar.

Todo empezó el día en el que por casualidad pedimos las mismas bebidas en la cafetería. Nuestras manos chocaron al intentar coger el mismo vaso, me miraste, te miré y, finalmente, me enamoré.

Desde aquel día, solo existías en mis pensamientos, fantasías y más grandes anhelos. Te veía a diario al caminar, pero no era capaz de decirte un simple: Hola, cómo estas. Era muy complicado para mí. Mi libreta estaba escrita de inicio a fin con tu nombre. Despertaba pensando en ti, comía pensando en ti, caminaba pensando en ti, cantaba pensando en ti, hacía todo, absolutamente todo, pensando en ti.

Una noche decidí pasar largas horas en una fría pero acogedora terraza, echado y acompañado con mi guitarra empecé a entonar estrofas improvisadas hasta que poco a poco fui quedando dormido susurrando tu nombre.

- Ven, toma mi mano y acompáñame… - escuché que me decían cerca al oído

- ¿Quién eres y dónde estamos? – dije asustado

- Mira más allá de tus ojos – respondió.

Giraba y lograba ver diversas escenas de mi vida, las más felices por cierto; y a lo lejos, una silueta de mujer caminaba lentamente hacia mí. Poco a poco su imagen se iba haciendo más y más clara, hasta que finalmente alcancé a ver su rostro, era ella, sus cabellos volaban junto al viento, alzó su mano y me dijo: Camina conmigo.

Fue un momento que nunca olvidaré. Mientras caminábamos caían pétalos indicándonos el camino que deberíamos seguir. Me deslumbraba con su mirada, su sonrisa y con la manera que decía mi nombre.

Pero de un momento a otro, abrí los ojos, miré alrededor y mi guitarra seguía entre mis brazos; todo fue un sueño. La primera vez que soñé contigo y rogaba para que no sea la última.

Al día siguiente, lo único que hacía era ver el reloj y esperaba ansioso el anochecer, quería volver a mi cama para tenerte en mi mente de nuevo. Y así sucedió, volviste aparecer. Corríamos, cantábamos, sonreíamos, vivíamos los más hermosos momentos que jamás había imaginado tener con una persona. Solo tú lo lograste.

Mis amigos durante semanas comentaban que era momento de decirle adiós a la fantasía y vivir en la realidad. Solo se trata de acercarte y ser amigable con ella - me decían - tal como lo haces en tus sueños. Atrapa lo que ahora vive en tu mente y llévalo directo a tu corazón, solo así conseguirás la felicidad que por tanto tiempo has buscado.

Tal vez ellos tenían razón, por lo que acepté agregar a mis seis horas de mundo perfecto al dormitar, doce horas de cariño real.

Poco a poco fui acercándome a ella. Llegaste a saber que existía. Hablábamos poco, tan solo segundos, pero lo hacíamos. Y al final del día, mis verdaderos sentimientos y pensamientos se demostraban en el paraíso que mi mente había creado.

Pasaron días, semanas y mi vida real no cambiaba. Nunca pasamos de los pequeños encuentros en los pasillos, de los saludos a distancia, nunca compartimos momentos como los que yo anhelaba. En mis sueños te conocía, eras mi confidente, mi amiga, mi amada; pero aquí, para ti, yo no era nada.

Mi ilusión permanecía, pero tú al no saber lo que sentía, la derrotabas conforme pasaban los días. Y duele, duele mucho.

Cómo puedo comparar dos facetas muy distintas, la que yo había creado y la que tú me demostrabas. No sabía qué hacer, aún no sé qué hacer, ruego para que alguien me enseñe el conjuro que una los sueños con la realidad.

Quisiera vivir el final de esta realidad porque estoy seguro que algún día lo tendrá, pero un sueño, mi sueño, será para siempre.

Duérmete Emilio, duérmete una vez más y se feliz hasta que salga el sol, la escuché una vez en mis sueños susurrar.